El estilo de vida que se ha instaurado en la sociedad de los países desarrollados desde la mitad del siglo pasado ha traído innumerables beneficios, no se puede negar, pero también ha creado nuevos problemas, sobre todo relacionados con la salud, que antes no existían. Las enfermedades mentales y las enfermedades cardiovasculares son dos de esos nuevos males que más repercusión siguen teniendo en la civilización avanzada.

Concretamente, la enfermedad cardiovascular está considerada como una de las principales causas de muerte en estos países, la principal como muerte prematura en Europa, y una de los más importantes en el incremento de enfermos crónicos.

Los principales factores de riesgo son la mala alimentación, la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad y el sobrepeso, la herencia genética, la edad y una vida sedentaria e inactiva. Por su parte, los factores que contribuyen son el estrés, las hormonas sexuales, los anticonceptivos orales y el alcohol, entre otros.

¿Cuándo se produce una enfermedad cardiovascular?

Cuando aparecen síntomas de aterosclerosis, es decir, placas de ateroma (lesiones focales) que aparecen en la pared de las arterias se considera que comienzan los procesos detonantes de este tipo de enfermedad.

La placa de ateroma no es otra cosa que la acumulación de material, como pueden ser macrófagos muertos, colesterol, ácidos grasos, triglicéridos… que se van depositando en la pared de las arterias, es una lesión de lento avance, obstruyendo poco a poco el flujo sanguíneo que las recorre. Si no se interviene durante el proceso, se convertirá en una enfermedad crónica y por tanto, muy peligrosa.

Hay muchos y diferentes modos de intervenir en este proceso e invertirlo, uno de ellos es el de la toma de medicamentos naturales como los que proporcionamos en Centro Natural. Un ejemplo que podemos citar es Cume Col en cápsulas, que ayuda a controlar los niveles normales de colesterol en la sangre, o el complemento a base de vitaminas y antioxidantes Cholestop – MGdose, que regula los niveles de colesterol en sangre, especialmente dirigido a aquellas personas con elevados niveles de grasa en sangre.

La gravedad del padecimiento dependerá del vaso que se vea afectado, así si es una arteria coronaria, el paciente padecerá una angina de pecho, pudiendo tener un infarto agudo de miocardio, si por el contrario la arteria pertenece a la zona del cerebro, lógicamente, el accidente será cerebrovascular.

Insistimos en que la prevención es la mejor acción para prevenir estas situaciones, sobre todo cuando solo apreciamos los síntomas que indican que la placa se encuentra en estado avanzado, después de algunos años de avance silencioso. En estos casos, la muerte puede aparecer súbitamente, ni siquiera las intervenciones quirúrgicas son válidas.

Referente al riesgo, los profesionales han diferenciado dos grados en referencia a su evolución, estos son modificables y no modificables. Entre los no modificables se encuentran la edad, el sexo y los antecedentes familiares (genes). Para combatir los efectos de la edad, podemos aconsejar el complemento alimenticio Lecisor Lecitina de Soja, pues está especialmente indicado para personas con alteraciones cardiovasculares y para aquellos que sufren variaciones en la memoria debido a la edad.

En cuanto a los modificables, se pueden agrupar en las llamadas hiperlipemias, las cuales merecen un título aparte.

Hiperlipemias, el aumento de lípidos en sangre

Dentro del grupo de riesgo modificable se encuentran las hiperlipermias (hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia) en el que un aumento de grasas en sangre (lípidos) puede desencadenar enfermedades cardiovasculares. Las hiperlipemias son un grupo de alteraciones del metabolismo de las grasas que se caracteriza por aumentar una o más fracciones lipídicas en sangre. Los dos tipos de grasa más conocidos son los triglicéridos y el colesterol.

El correcto control de estos procesos deberá producir la involución de las lesiones y en consecuencia que desaparezcan sus complicaciones adheridas. Es fundamental para lograr esta involución el cambio en el estilo de vida y la toma controlada de complementos alimenticios, como Lecigran Lecitina de Soja, que al ser ricos en ácidos grasos poliinsaturados ayuda a controlar eficazmente los niveles de colesterol.

Como hemos comentado, este trastorno del metabolismo de las grasas en el que existe un aumento de los dos tipos de grasas que proceden de la alimentación y de la síntesis hepática, representa un grave factor de riesgo con relación a las enfermedades cardiovasculares.

Para que podamos entender muy fácilmente su clasificación, nos referiremos a las hipercolesterolemias, cuando hablamos de aumento del colesterol y de hipertriglicerideias cuando el aumento se concentra en los triglicéridos, aunque también existe el caso en que aumenten estos dos tipos de grasas conjuntamente, en cuyo caso estaremos hablando de las hiperlipemias mixtas.

Si queremos evitar estas enfermedades, existe un tratamiento altamente eficiente que puedes conseguir en nuestra tienda online, consiste en añadir a una dieta baja en calorías que reduzca el peso corporal, la ingesta de una infusión de Natusor 21 Colesten, añadiendo a cada taza 25 gotas de Composor 26, una mezcla de extractos de plantas especialmente valoradas para reducir los niveles de colesterol.

Medidas para evitar las enfermedades cardiovasculares

Como medida fundamental para no tratar con este tipo de enfermedades será el cambio de estilo de vida, si este es sedentario, y contiene alguna de las causas que las producen, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la ingesta de grasas….

La realización de ejercicio frecuente y una correcta alimentación, sana, natural y equilibrada, serán los elementos cruciales donde pivotará el nuevo estilo de vida..

La dieta ha de ser variada, evitando las grasas saturadas y los azúcares y harinas refinadas, precocinados con grasas insaturadas y la bollería industrial. En su lugar incluiremos abundantes frutas, verduras, legumbres, arroz y cereales integrales.

Así mismo, es importante añadir pescado a la dieta en sustitución de la carne, a ser posible azul (sardinas, atún, salmón…). Las carnes rojas las evitaremos siempre que sea posible, en su lugar, pollo, pavo o conejo, siempre sin piel.

Cuando sustituimos la dieta habitual, excesiva en grasas y azúcares por otra más rica, variada y natural, se produce lo que conocemos bajo el nombre de transacción nutricional en la que se inician unos cambios hacia una vida más saludable, disminuyendo la tasa de mortalidad por enfermedades infecciosas, pero si la transición prosigue hacia una alimentación excesiva y de alto contenido calórico, se produce un desequilibrio nutricional que contribuye al aumento de las enfermedades cardiovasculares.

En definitiva, para prevenir las enfermedades cardiovasculares debemos llevar una dieta equilibrada y saludable, controlar el peso, disminuir o eliminar el consumo de alcohol y tabaco, ejercitarse periódicamente, mantener controlados los niveles de colesterol y glucosa, complementar nuestra dieta con alguno de los productos dietéticos aquí recomendados y siempre buscar asesoramiento a los especialistas de la salud.

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